Este utensilio ergonómico combina las características de unas pinzas de cocina convencionales con las de una espátula plana grande, lo que le permite levantar y dar la vuelta con facilidad incluso a los alimentos más difíciles. Sus brazos cuidadosamente angulados y sus puntas planas y anchas son ideales para introducirse debajo de chuletones, hamburguesas e incluso filetes de pescado grandes. Sus puntas de silicona son aptas para su uso con menaje de cocina antiadherente y son resistentes al calor hasta 270 °C (520 °F). Por último, cuenta con brazos bloqueables para un almacenamiento compacto. Apto para lavavajillas